El caso es un foco de conflicto entre los gobiernos de Lula da Silva y Correa

La constructora brasileña Odebrecht afirma que no ha recibido aviso del Gobierno ecuatoriano sobre una demanda por problemas en la construcción de una hidroeléctrica en Ecuador, al tiempo que rechazó las acusaciones que se le hacen y las “conclusiones anticipadas” sobre el caso.

“Odebrecht aclara que no recibió notificación alguna del proceso del Gobierno ecuatoriano, en lo que se refiere a la cuestión de la Central Hidroeléctrica San Francisco”, señaló la empresa en un comunicado. Jorge Glass, presidente del Fondo de Solidaridad, entidad encargada de la gestión de las empresas eléctricas ecuatorianas, señala que el Estado presentará en los próximos días una demanda contra Odebrecht a la que acusa de estafa y peculado en la construcción de la hidroeléctrica por supuestas fallas estructurales.

Glass indicó que Ecuador exigirá aproximadamente 210 millones más intereses a la constructora, por los perjuicios económicos, las paralizaciones de la central hidroeléctrica y las reparaciones civiles y electromecánicas que hay que hacer a la obra, según Radio Quito. Odebrecht recordó en el comunicado que el contrato con el Gobierno ecuatoriano posee una cláusula arbitral que puede ser accionada por cualquiera de las partes, al tiempo que reiteró que se mantiene “abierta al diálogo” en los ámbitos “técnico y contractual”.

“Las acusaciones del Gobierno se basan en un informe técnico contratado por ellos, cuyo contenido es desconocido por nosotros. Ese no es un informe definitivo”, agregó la compañía. El citado informe fue elaborado por una consultora italiana que evaluó el estado de la hidroeléctrica y la participación de Odebrecht en el proyecto y, según el mismo, “la obra no fue terminada ni concluida bajo las especificaciones técnicas” del contrato, anotó Glass en Quito.

El caso de Odebrecht ha generado tensión diplomática entre los Gobiernos de Brasil y Ecuador desde octubre de 2008, cuando el primero decidió expulsar de su país a la firma brasileña luego de detectar supuestos fallos estructurales en la construcción de la hidroeléctrica.

La ejecución de la obra, adjudicada a Odebrecht en 2007, se financió con un crédito de 286,8 millones de dólares otorgado por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil, que Ecuador impugnó por presuntas irregularidades en su contratación. La decisión ecuatoriana generé muchas críticas en Brasilia, donde el gobierno Lula congeló otras inversiones destinadas a ese país.

Basado en Infolatam/Efe, R.  Janeiro, 6 abril 2009

Tags: